Un continente de basura

A todos nos gusta disfrutar de una playa paradisíaca o, al menos, limpia. Pero al llegar el verano raro es el día que no nos encontramos alguna lata o bolsa en la arena, por no hablar de las colillas. ¿Quién osa ensuciar nuestras playas? Obviamente nosotros mismos, pero ¿por qué? Pues no lo sé, no tengo respuesta. Con lo fácil que es guardar nuestros desperdicios en una bolsa y tirarla en un contenedor al irnos… Dicen los mayores que cada uno recoge lo que siembra, y ¡cuánta razón tienen!

Está claro que la basura en la playa queda fea, pero un efecto visual negativo es el menor de los males. Muchos animales que habitan las zonas costeras se ven afectados por nuestra contaminación. Y no sólo eso, si no que la basura que dejamos en la playa es Sigue leyendo